¿Se relaciona el sexo con la libertad y la democracia? Todavía a mediados del siglo XX ciertas expresiones de la sexualidad como las preferencias personales diferentes o ciertas prácticas eran consideradas desviaciones patológicas en la conducta. Aún en la actualidad, una de las formas más enérgicas de represión están situadas en el terreno de la sexualidad.
La democratización de la vida privada está íntimamente relacionada con la sexualidad. Es un proyecto que no implica sólo a la sexualidad y que está abierto para todos. Implica, en general, la posibilidad de alcanzar la autonomía para todas las personas. Y autonomía quiere decir tener libertad para deliberar, juzgar, elegir y actuar.
La emancipación sexual, es decir, el alcance de la autonomía para elegir libremente las formas en las que nuestra sexualidad puede ser desarrollada, conducida, practicada y manifestada, esta relacionada con las formas más básicas de las relaciones sociales, y por lo tanto su consideración y respeto tiene una gran importancia al momento de establecer cuál es el tipo de sociedad que estamos construyendo.
Hay un libro interesante que ofrece muchos elementos para pensar todo esto:
Giddens, Anthony (1992). La transformación de la intimidad. Sexualidad, amor y erotismo en las sociedades modernas. España: Cátedra.
(Gracias a Reynaldo García por este enlace que publico en Facebook, tomado de Youtube)
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viernes, 5 de junio de 2009
viernes, 29 de mayo de 2009
Hibridaciones
Los tiempos que corren obligan a pensar en hibridaciones. Las categorías puras están desarmadas. Sólo nos quedan los intersticios, las redes, las interconexiones que llevan a los puntos de cruce.
Los sitios de destino desaparecen y en su lugar quedan los puentes: las noticias ya no hablan del mundo sino de la versión de quien las paga (acuerdos de publicidad política); la blogósfera y el ciberespacio de las redes sociales está siendo colonizadas por catastróficas campañas cuyos orquestadores han perdido el hilo que conecta las causas sociales con las propuestas políticas (si es que acaso existieran).
La concentración de la propiedad de medios de comunicación lleva a la expansión de canales, pero también a la reducción de la agenda, pues la multiplicidad de conductos comunicativos se simplifica por el control de la información, ocasionando el efecto contradictorio de reducirla mientras los medios aumentan: la misma información, con el mismo enfoque circula por todos los medios pertenecientes a un corporativo, reduciendo las posibilidades de encontrar alternativas reales distintas.
Y ese control es poder real. Los magnates de la comunicación lo saben. El episodio de la Ley Televisa de hace tres años y ahora el (des)encuentro entre Felipe Calderón y Carlos Slim no son otra cosa sino evidencias del poder que acompaña al control de los símbolos y su maquinaria de producción. Y la incapacidad de los gobernantes de hacer valer los intereses democráticos mediante límites necesarios a los intereses privados.
Las hibridaciones se mueven, entonces, hacia muchas direcciones. Por ejemplo, el "periodismo ciudadano". Siendo el periodismo una práctica profesional con rutinas especializadas de búsqueda y tratamiento de la información ¿puede llamarse periodismo si lo hacen los "no periodistas"? Hay ahí un debate entre los puristas de los conceptos. Para mí, el asunto se resuelve en la hibridación obligada por los propios grupos sociales que no se detienen ante conceptos teóricos, sino que empujan, arriesgan, luchan por encontrar una solución a las problemáticas que enfrentan.

Los sitios de destino desaparecen y en su lugar quedan los puentes: las noticias ya no hablan del mundo sino de la versión de quien las paga (acuerdos de publicidad política); la blogósfera y el ciberespacio de las redes sociales está siendo colonizadas por catastróficas campañas cuyos orquestadores han perdido el hilo que conecta las causas sociales con las propuestas políticas (si es que acaso existieran).
La concentración de la propiedad de medios de comunicación lleva a la expansión de canales, pero también a la reducción de la agenda, pues la multiplicidad de conductos comunicativos se simplifica por el control de la información, ocasionando el efecto contradictorio de reducirla mientras los medios aumentan: la misma información, con el mismo enfoque circula por todos los medios pertenecientes a un corporativo, reduciendo las posibilidades de encontrar alternativas reales distintas.
Y ese control es poder real. Los magnates de la comunicación lo saben. El episodio de la Ley Televisa de hace tres años y ahora el (des)encuentro entre Felipe Calderón y Carlos Slim no son otra cosa sino evidencias del poder que acompaña al control de los símbolos y su maquinaria de producción. Y la incapacidad de los gobernantes de hacer valer los intereses democráticos mediante límites necesarios a los intereses privados.
Las hibridaciones se mueven, entonces, hacia muchas direcciones. Por ejemplo, el "periodismo ciudadano". Siendo el periodismo una práctica profesional con rutinas especializadas de búsqueda y tratamiento de la información ¿puede llamarse periodismo si lo hacen los "no periodistas"? Hay ahí un debate entre los puristas de los conceptos. Para mí, el asunto se resuelve en la hibridación obligada por los propios grupos sociales que no se detienen ante conceptos teóricos, sino que empujan, arriesgan, luchan por encontrar una solución a las problemáticas que enfrentan.
domingo, 17 de mayo de 2009
jueves, 7 de mayo de 2009
La colonización de los espacios de encuentro
Entré a mi cuenta de correo y me encontré con un mensaje en el que Jaime Randolph, candidato del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en Aguascalientes, solicitaba mi amistad en Facebook. La primera reacción fue de diversión, ante las nuevas estrategias de los políticos para hacer circular su propaganda. Pero una reflexión más pausada me lleva a pensar que esta situación requiere un análisis más profundo. No sólo es una nueva estrategia de promoción política, sino una colonización de los espacios de encuentro privados por parte de los actores de la política.
Las campañas políticas en México, de cara a conformar la Legislatura Federal, han tomado una modalidad conversacional, y para ello pretenden aprovechar la infraestructura virtual de sitios de redes sociales.
La influenza A/H1N1, si algo ha sacado a la luz además del miedo, es la gran desconfianza que los mexicanos tenemos hacia nuestras autoridades. Rossana Reguillo considera que ese puede ser el hilo conductor entre los diversos mails que denuncian una conspiración desarrollada en el corazón de la política. Yo creo que esa desconfianza en el aparato institucional, conectado con las muchas promesas incumplidas de las que hemos sido sujetos, se mezclan y traen como resultado un hartazgo ciudadano respecto al discurso de los políticos.
Desde hace mucho tiempo, nuestra experiencia cotidiana y nuestras demandas y temores colectivos, parecen estar deconectados y, a veces, navegar a contracorriente en relación con las agendas y los motores de la política institucional (Bauman, dixit)
Ahora, esos mismos políticos, pretenden colonizar los espacios de encuentro en donde se mezclan los comentarios cotidianos, triviales, familiares, cercanos, con la crítica política, el humor ácido, el despliegue del ego a través las fotos con las que quiero mostrar a mis contactos en la red quién soy, qué hago, cuáles son mis gustos y mis aficiones.
¿Y para qué? Ciertamente no será para interactuar conmigo, poner comentarios a mis posts, o contestar quizz. Será para tener un canal más de distribución del mismo discurso que saturará a otros canales de comunicación, aún con las reformas legales del 2007 y 2008 que han establecido límites y controles a las campañas mediáticas en los procesos electorales.
Las campañas políticas en México, de cara a conformar la Legislatura Federal, han tomado una modalidad conversacional, y para ello pretenden aprovechar la infraestructura virtual de sitios de redes sociales.
La influenza A/H1N1, si algo ha sacado a la luz además del miedo, es la gran desconfianza que los mexicanos tenemos hacia nuestras autoridades. Rossana Reguillo considera que ese puede ser el hilo conductor entre los diversos mails que denuncian una conspiración desarrollada en el corazón de la política. Yo creo que esa desconfianza en el aparato institucional, conectado con las muchas promesas incumplidas de las que hemos sido sujetos, se mezclan y traen como resultado un hartazgo ciudadano respecto al discurso de los políticos.
Desde hace mucho tiempo, nuestra experiencia cotidiana y nuestras demandas y temores colectivos, parecen estar deconectados y, a veces, navegar a contracorriente en relación con las agendas y los motores de la política institucional (Bauman, dixit)
Ahora, esos mismos políticos, pretenden colonizar los espacios de encuentro en donde se mezclan los comentarios cotidianos, triviales, familiares, cercanos, con la crítica política, el humor ácido, el despliegue del ego a través las fotos con las que quiero mostrar a mis contactos en la red quién soy, qué hago, cuáles son mis gustos y mis aficiones.
¿Y para qué? Ciertamente no será para interactuar conmigo, poner comentarios a mis posts, o contestar quizz. Será para tener un canal más de distribución del mismo discurso que saturará a otros canales de comunicación, aún con las reformas legales del 2007 y 2008 que han establecido límites y controles a las campañas mediáticas en los procesos electorales.
miércoles, 6 de mayo de 2009
El humor restituye los daños...
Porque nos asocia, nos vuelve cómplices. Ayuda a diluir los miedos, nos permite reirnos de nuestras desgracias y, como en todos los tiempos, es una excelente estrategia de insubordinación y rebelión...
Música y humor en tiempos de crisis...
El mundo se va a acabar
Cumbia de la influenza
La gripe del marrano
Pasito duranguense de la influenza
El corrido de la influenza
Música y humor en tiempos de crisis...
El mundo se va a acabar
Cumbia de la influenza
La gripe del marrano
Pasito duranguense de la influenza
El corrido de la influenza
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